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Ufffff. Todos los días igual:
"No sigas a los grandes maestros; busca lo que ellos buscaron".Basho
(1644-1694). ¡Posss, vaya! Amanece el lucero del alba por el poniente
y sin duchar. El ángel de la guarda, dulce compañía,
se eleva feroz junto a nuestra sombra. Es el momento de considerarnos.
Somos piedras a punto de estallar el tiempo, antes de morir como todos
los días en ese ciclo o sólo en el siguiente. Un cúmulo
nuboso en la antesala. Los restos de la orgía sobre el edredón.
Indolencia; docilidad; aceptación; filigranas; el aullido lejano
coadyuvando al ladrido contiguo y ahí, un eco esternocleidomastoideo
menos lujurioso. Es el retranqueo ante el avance de los discernimientos.
Buscamos sentirnos. El tiempo a tiempo, dípsica la sed, el parte
aparte, el jornal legañoso. ¿Qué daría por
un beso? ¡¡¡Un instante, por un café!!! |
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