Cuando la fingida quietud, por HÉCTOR ROSALES
La maceta con una planta o contigo, auscultando
la sumisa doblez por los años despreciada, la renuncia
terrena, lo que no pudo crecer.
Una mano reteniendo solterías del talvez.
Esa que a tus hojas querrá, daño tras daño,
desmacetándolas cuando la fingida quietud
se distrae.
De “El manantial invertido”, Montebarna ediciones, 2003
Héctor Rosales (Montevideo, 1958)
Radicado en Barcelona. Ha publicado: Visiones y agonías, Alrededor el asedio, Desvuelo, Mientras la lluvia no borre las huellas...